Cacerola de croissants estilo tostadas francesas.
Un desayuno especial que puedes armar la noche anterior y hornear justo antes de servir. Perfecto para un fin de semana tranquilo o cuando tienes invitados.

Los croissants se rellenan con queso crema y mascarpone endulzado y frutos rojos, luego se acomodan en una fuente y se bañan con una mezcla de huevo, leche, vainilla, canela y miel. Al reposar durante varias horas, absorben todos esos sabores y quedan suaves por dentro, dorados por fuera y llenos de contrastes.
La mañana siguiente solo necesitas llevar la cacerola al horno y terminarla con nueces tostadas, azúcar pulverizada y un poco más de miel al servir. Es una de esas recetas pensadas para poner al centro de la mesa, compartir sin afán y dejar que cada quien repita.
Un desayuno que se prepara con anticipación y se disfruta sin prisas alrededor de la mesa.
Para 4-6 persona
Ingredientes
6 und croissants grandes
queso crema o queso mascarpone, blando
2 cdas azúcar, para endulzar el queso crema
Frutos rojos, de tu elección
Nuez pecana o del nogal, picada
Azúcar glas para decorar (azucar pulverizada)
4 und huevos
1/2 tz leche
1 cdita vainilla
1 cdita canela en polvo
¼ tz miel de maple o miel de abejas
pizca de sal
Procedimiento
Taja los croissants a la mitad.
Bate el queso crema o el queso mascarpone o una mezcla de los dos con el azúcar
Untale un poco de queso crema o mascarpone en el centro de los croissants, ponle frambuesas o fresas tajadas encima y cierra el croissant.
Acomoda todos los croissants en un recipiente que pueda ir al horno.
En un bowl aparte, bate el huevo, la leche, la canela, la miel, y la vainilla
Vierte esta mezcla sobre los croissants, decora con más frutos rojos.
Tapa y refrigera, mínimo 4h o mejor toda la noche
Al día siguiente sácalo de la nevera 30 min antes de hornearlo.
Hornea tapado con aluminio por 30 min a 180oC
Destapa y hornea por 15-20 min más, hasta que dore
Decora con azúcar glass y nueces picadas y tostadas.
Sirve con miel
Paso a paso Aqui

